La noche

Saber que el tiempo se detiene por un instante me hace recordar que siempre hay lugar para expresarse. Aunque en ocasiones el silencio es la mejor opción, me reconforta llegar a ese punto sin retorno, en el que sólo estamos los dos. Nunca antes se es más uno mismo. No hay lugar para el error, la incertidumbre, la duda.

Soy yo, lo que ves, porque puedes verlo, porque a solas es todo más limpio, más llano. Es real. Me despojas del día para mostrarme ante ti sin tapujos, para darte mis últimas palabras, esas que nacen pero nunca llegan a pronunciarse. Sólo ante ti. Antes de cerrar mis ojos verás en mí el reflejo certero de lo que es para mí la vida, lo que me trajo este día, lo que existe en mi interior.

Me gusta saber que estás ahí, que me esperas cuando vuelvo, que eres lo último que veo antes de rendirme al sueño. Promete que volverás mañana, de nuevo, para abrirme el corazón.

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